Líneas biográficas

Fragmentos de un camino silencioso y en continua reescritura.

Reflejo en el espejo

El seudónimo, Rotsen Zemog, es una especie de identidad alterna que existe en una dimensión paralela o digital, donde no me dedico a escribir código informático, sino prosa literaria. Un alter ego que representa el giro de 180 grados que podría aplicar a la ocupación u oficio que ejerzo, desde lo técnico hacia lo artístico, explorando una parte de mí que he suprimido durante cuatro décadas. No se trata de una máscara, sino de un visor que me permite darle una mirada al mundo desde un ángulo opuesto al que siempre he estado observando.

Rotsen Zemog
Toda máquina esconde una virtud; la mía escribe.

Fanático de la sci-fi

Siempre la ciencia ficción ha sido mi género favorito; las películas de las sagas Volver al futuro, Terminator y Matrix fueron mis principales focos de interés en el aspecto narrativo durante mi juventud. Luego, aunque nunca he sido un muy asiduo lector, descubrí las obras de Isaac Asimov, principalmente la saga Fundación, y mi gusto por la literatura comenzó a prosperar.

Rotsen Zemog
No cuento anécdotas, narro acontecimientos que aún no han sido presenciados.

Una innata acompañante

Desde niño mantengo una relación compleja con la lectoescritura. En mi infancia no eran habituales en mi país o ciudad los diagnósticos de psicopedagogía, así que yo solo era "malo para la escritura". Siempre me costó mucho el área de Castellano y Literatura; los errores ortográficos han sido un continuo dolor de cabeza durante toda mi formación académica, incluida la universitaria.

La velocidad con la que leo tampoco es mi fortaleza; mi enfoque visual salta de renglón e invierto el orden de los caracteres involuntariamente, haciéndome perder el hilo de la lectura. Por eso no veo películas ni series subtituladas ni canto con karaoke, ya que pierdo el ritmo.

Lejos de esto ser una excusa, mi posible condición de dislexia es un estímulo que me exige revisar cada palabra con lupa antes de compartirla al mundo.

Rotsen Zemog
Cada página es un planeta: algunos habitables, otros solo explorables.
"Tengo un cerebro caprichoso. Mi memoria olvida reglas simples de ortografía y eventos cotidianos del día a día, pero mi imaginación construye algoritmos complejos, mundos distópicos y personajes profundos."

Antecedente autoral

De joven escribí a lápiz una historia sobre héroes adolescentes; recuerdo que la llamé Fuerza 5. La vergüenza por mis errores ortográficos me hizo esconderla y abandonar la literatura durante años; por lo que solo leía esporádicamente y en privado historias breves..

Rotsen Zemog
No busco la verdad, persigo las sombras que deja tras de sí.

Pensar "Fuera de la Caja"

Es grato pensar que mentes brillantes como Einstein, Jobs o Spielberg compartieron este mismo rasgo neurológico que creo tener y, aunque en ningún modo pretendo posicionarme a la altura intelectual de estos gigantes, resulta útil saber que esto a ellos no les impidió el desarrollo de sus capacidades. La dislexia dificulta la norma lineal en que se percibe el contexto, pero impulsa un pensamiento holístico y favorece la creatividad de forma sistémica: un superpoder para concebir universos ficticios e imaginar tecnologías futuras.

Rotsen Zemog
Cada relato es una carta lanzada al vacío, esperando que alguien la descubra.

La tecnología como aliada

Escribir para mí implica revisar exhaustivamente cada palabra para minimizar la presencia de errores. Desde que comencé años atrás a redactar contenido para sitios web, los correctores ortográficos automatizados han sido mis grandes aliados y facilitadores de esta labor. Anteriormente, el proceso de pulir un texto tomaba el doble de tiempo, pero con la aparición de la inteligencia artificial todo se ha vuelto más sencillo.

Los 40 son los nuevos 30

Tengo una edad que quizá no sea la mejor para iniciarse en una actividad como la litera, aunque hoy en día la madurez sí se consigue combinar correctamente con la motivación y la pasión; puede ser un gran momento para explorar nuevos horizontes y eso es precisamente lo que pretendo, descubrir mi lado artístico.

Rotsen Zemog
Quizá el porvenir ya está escrito y yo solo lo transcribo.

Soy venezolano

Uno de los principales sellos que intento imprimirles a mis escritos es un enfoque venezolano y latinoamericanista de la ciencia ficción; el mundo está ya cansado de ver a las naves de las invasiones extraterrestres aterrizar en Nueva York, las cepas de los virus zombis infectar a la población de Londres, las hordas de robots rebeldes tomar Washington y los asteroides supermasivos impactar en Tokio. Mis historias, en su mayoría, se ubican en nuestra parte del planeta y con personajes como nosotros.

Rotsen Zemog
No todos los viajes necesitan un destino. Algunos solo necesitan una página.